Resumen (ITA): El fenicio pertenece a las lenguas semitas y al grupo cananáico (de aproximadamente 1150 a.C.); puesto que no dejó una literatura indígena, su gramática es reconstruida por los eruditos en comparación con la comparación hebrea y lingüística. I Phoenicians inventó un sistema de 22 signos puramente consonantes (abjad) escrito de derecha a izquierda, evolucionado de formas protocanáicas y enriquecido con el tiempo con el uso de algunos consonantes como soporte vocal (matres lectionis).Los textos han venido principalmente en soportes duros y fragmentos de cerámica (ostraka); en este contexto, Cerdeña desempeña un papel central en la presencia de las inscripciones occidentales más antiguas (Nora y Bosa) y la inscripción particular de Bitia. La evolución del lenguaje es articulada por el feniciano del Este (Biblo y tiro-sidóniano) al punico carthaginiano, y luego a la última punica/neopuni de la era corsicana y a los últimos testimonios en caracteres de la latín-punica.

Resumen: En las raíces de la familia semita El fenicio pertenece a las lenguas semíticas y al grupo cananeo (a partir de alrededor de 1150 BCE); ya que no dejó ninguna tradición literaria nativa propia, los estudiosos reconstruye su gramática a través de la comparación con el análisis hebreo y lingüístico. Los fenicios inventaron un sistema de 22 cualidades con signos desonantales (abjad) escrito de derecha a izquierda, que evolucionaron de formas protocanaanitas y se unió con el tiempo con el uso de ciertos consonantes como apoyo vocal (matres lectionis). Los textos han descendido a nosotros principalmente sobre superficies duras y fragmentos cerámicos (ostraka); en este contexto, Cerdeña juega un papel central debido a la presencia de las antiguas inscripciones occidentales (Nora y Bosa) y la inscripción única de Bitia. La evolución del lenguaje va desde el fenicio oriental (Byblos y Tyre-Sidon) hasta el púnico carthaginiano, moviéndose luego hasta el final/Neo-Punic de la época cursiva y finalmente a los últimos testigos en caracteres latino-Punic.

Si hay un hilo invisible que conecta las costas del Líbano, las rutas comerciales sardas y las arenas del norte de África, esto es sin duda el idioma fenicio. Cuando acompañamos a los viajeros al descubrimiento del pasado, entendiendo cómo hablaron y escribieron a los antiguos navegantes nos permite regresar voz a piedras, monumentos y anforas que de otra manera permanecerían en silencio.

Pero ¿cómo evolucionaba este lenguaje y, sobre todo, cómo evolucionaba su escritura revolucionaria? Aquí hay un panorama completo para explorar el primer capítulo de este extraordinario mundo lingüístico.

1. A las raíces de la familia semita

El fenicio no nace de la nada: pertenece a la gran familia de idiomas semióticos y, en particular, al grupo lenguas cananaicas (una rama de la semiótica del noroeste).

Este grupo incluye:

  • ELugarita (previo y escrito en caracteres cuneiformes).

  • El fenicia.

  • ELhebreo idiomas trans-jordane comoamoníaco moabita y eledomita.

  • El idioma de Filisteos en el sudoeste de Palestina.

Puesto que el fenicio no nos dejó una tradición literaria indígena supersticioso (a diferencia de la Biblia hebrea), para reconstruir su gramática y pronunciación, los eruditos dependen del hebreo y del método de comparación lingüística.

2. La Gran Revolución: El Alfabeto Consonante

La contribución más extraordinaria de los fenicios a la historia de la cultura humana es sin duda su sistema de escritura. Compuestos 22 señales, cada uno de los cuales indica sólo uno consonant (Asuntos)consonante alfabeto o abjad), la lectura procede estrictamente de derecha a izquierda.

  • De los orígenes a Sinaí: Primeras inscripciones (protocanáicas o Alfabético temprano, fechada entre el fin de Bronce y el siglo XI a.C.) muestran signos todavía parcialmente figurativos vinculados al mundo egipcio, tales como los descubiertos en el sitio minero de Serabit el-Khadim en Sinaí o el famoso peine de marfil encontrado en Lachish en 2016.

  • Problema de voz: Puesto que el alfabeto estaba desprovisto de vocales, el tiempo comenzó a usar algunos consonantes ('alef, waw, yod, él y como "apoyo de voz" matres lectionis) para facilitar la lectura, una costumbre que se extendió considerablemente en los últimos tiempos y en Occidente después de la caída de Cartago (146 BC).

3. Apoyos y Difusión: Desde el Cercano Oriente a Cerdeña

Los textos fenicios se han grabado sobre todo material duro (piedra, metal, marfil y hueso) como inscripciones votivas, funerarias o monumentales. En cerámica y anforas comerciales encontramos inscripciones pintadas o grabadas. Un capítulo fascinante consiste en ostraka (conchas ceramicas utilizadas como "tarjeta"): el archivo de más de 700 ostrakas administrativas y contables descubiertos en Chipre, Idalion y Kition.

En este tablero de ajedrez mediterráneo, cerdeña juega un papel importante: la isla tiene tanto las inscripciones occidentales más antiguas jamás (como las de Nora y Bosa, respectivamente KAI 46 y ICO Sard. 18) es uno de los testimonios más bellos y misteriosos, losbitia registration (II siglo AD, KAI 173), caracterizado por un sistema de notación vocal único y sin comparación en todo el mundo fenicia.

4. Fases y dialectos del idioma

Los académicos comparten la evolución del fenicio en macro-areas y cronologías muy precisas:

  1. El fenicio del Este: Incluye dialecto de Biblo (con sus etapas antiguas y persas) y dialecto estándar (o tiro-sidóniano), hablado en los grandes centros de Tiro y Sidón y adoptado a lo largo de la expansión occidental.

  2. El Punico: Desde finales del siglo VI / principios del siglo V a.C., el lenguaje desarrolla en Occidente (con fulcrum en Cartago) sus propias características, documentadas por miles de inscripciones e incluso por textos teatrales como el famoso monólogo de Annone en la comedia Poenulus por Plauto.

  3. El Tardo Punico y el Neopunico: Desde mediados del siglo II a.C., la escritura se transmite y simplifica (frecuente en cerámica y ostraka), acompañado de una fuerte evolución fonética.

  4. Latino-Punico: Después de la conquista romana, el lenguaje hablado sobrevive durante mucho tiempo, presenciado excepcionalmente por inscripciones escritas en caracteres latinos (entre el II y el siglo V dC en Trípolitania).